jueves, 16 de abril de 2015

Banda sonora: Lost River, de Ryan Gosling, compuesta por Johnny Jewel.


El reclusivo productor e intérprete de música electrónica Johnny Jewel fue el primer elegido para componer la banda sonora de Drive. La razón de ello era la admiración que el actor Ryan Gosling sentía por su música. “Había sido un fan de Glass Candy, Desire, Chromatics y Mirage, independientemente, pero no tenía ni idea de que Johnny estaba detrás de todos ellos” Finalmente, la colaboración no pudo llevarse a término, porque lo productores prefirieron a un compositor más experimentado: el elegido terminó siendo Cliff Martínez. (El director de Drive, Nicholas Winding Refn, quedó satisfecho con la música de Martínez, pues lo contrató para elaborar la banda sonora de su siguiente película, la muy personal Solo Dios Perdona) Sin embargo, la banda sonora de Drive, una de las más exitosas de los últimos años, tenía abundantes muestras del trabajo de Jewel, con canciones de Desire o Chromatics. El éxito de la película y de su música sirvió para elevar el perfil del músico.



La primera película en disfrutar de una banda sonora compuesta por Johnny Jewel es Lost River, el debut en la dirección de Ryan Gosling. La primera película de Gosling es una pesadilla surreal con ecos de David Lynch que se desarrolla en un Detroit desolado y fantasmal. Lost River, que fue sonoramente abucheada cuando se presentó en Cannes el año pasado, está protagonizada por la mad girl Christina Hendricks y se estrena hoy mismo en nuestras pantallas. La música de Johnny Jewel es una pareja de baile ideal para la fantasía enfermiza de Gosling: su sonido es una mutación de la música disco de los años setenta adaptada a las atmósferas oscuras de un film noir iluminado por luces de neón. Su inspiración tiene su origen en la música disco italiana de unas décadas atrás, una admiración que se refleja en el nombre de su discográfica: Italians do it better. El tema principal de Lost River viene firmado, como el lógico, por el buque insignia de la discográfica: Chromatics.



“Yo no soy un auténtico músico”, dice Johnny Jewel, cuyo verdadero nombre es John Padgett. “Quiero decir que no sé leer música. Todo lo que puedo hacer es grabar. Mi principal impulso es el sonido” Sin embargo, como productor Jewel ha conseguido labrarse un hueco considerable, gracias a un puñado de grupos que él mismo encabeza y cuyo sonido tiene un inequívoco aire de familia. Chromatics, Desire, Glass Candy, Symmetry,… todos están formados, en gran medida, por viejos amigos, antiguas novias, gente que invitó un tiempo a su casa y se acabó quedando más de lo esperado. Johnny Jewel no es demasiado sociable, vive en un lugar de Los Angeles adonde no llega Google Maps y se ha instalado un estudio de grabación en su propia casa para evitar tener que salir a cualquier parte. Su música es algo más que un refugio, es un mundo propio. La banda sonora de Lost River cuenta con temas firmados por cada uno de las bandas de la casa, además de algunos firmados por Jewel en solitario. El reparto de la película también hace sus apariciones en la banda sonora, como en este Tell Me, susurrado más que cantado, de una manera hermosamente onírica, por Saorsie Ronan.



   La banda sonora no es, sin embargo una de las mayores preocupaciones  de Jewel. Considera su trabajo en Lost River como un entrenamiento para futuros proyectos, una manera de trabajar con elementos más atmosféricos donde no siempre se encuentra limitado por el ritmo o la melodía. “Está bastante bajo, en mi escala, los álbumes pop son lo más importante ahora mismo”.  Lo que quiere decir que Dear Tommy, el esperado nuevo álbum de Chromatics, que saldrá a la venta en los próximos meses le habrá quitado más sueño en los últimos tiempos que la música instrumental de la película de Gosling. Está por ver si este nuevo disco  supondrá el paso adelante que muchos esperan para la carrera de este solitario retro-futurista.