viernes, 10 de octubre de 2008

Sexykiller. Morirás por ella.

Dirección: Miguel Martí
Intérpretes. Macarena Gómez, Cesar Camino, Alejo Sauras
España, 2008, 100'

Cada época crea sus monstruos y nuestra era ha inventado al psicópata. Con la coartada científica que da su catalogación clínica, el psicópata habitual es un monstruo mucho más de andar por casa que los habituales vampiros, hombres lobos y demás, salidos de oscuras leyendas inmemoriales. Básicamente, un psicópata es un tipo sin empatía, alguien que no es capaz de comprender las emociones de los demás y que por tanto, los ve como meros objetos. De ahí que de vez en cuando se dedique al asesinato, ya sea por razones estéticas, éticas o simplemente para eliminar esas pequeñas molestias que causa, en general, la gente.

Obvia decir que la figura del psicópata es perfectamente coherente con los tiempos que vivimos: era de individualismo extremo, el psycho-killer es el reverso tenebroso no sólo del individuo postmoderno, competitivo, obsesionado por su propia imagen y por su realización personal; sino también del funcionamiento institucional del capitalismo ultraliberal: en el documental “The Corporation”, de 2003, los cineastas Mark Achbar y Jennifer Abbott establecen un paralelismo entre la patología del psicópata y el funcionamiento de las grandes corporaciones empresariales: “personas” jurídicas que a la hora de conseguir beneficios, su único objetivo, no tienen en cuenta las consecuencias sobre los seres humanos de sus acciones.

Mata, Macarena, Mata!
Bárbara (Macarena Gómez) es una pija universitaria obsesionada por la moda y por su imagen personal. Hasta ahí, nada nuevo, pero es que Bárbara encuentra su realización personal como asesina en serie. Totalmente coherente: nada más propio para una maníaca obsesiva de la imagen que eliminar a esas personas torpes e imperfectas que estropean el mundo, convirtiéndolo en un sitio demasiado vulgar. Como ella misma dice: “Muertos son perfectos”. Además, las armas tienen un punto sexy, y son un complemento fantástico.

Sexy Killer es una de esas películas de coña, cachondeo, paridas, o como usted quiera llamarlas. Apesta a estudiantina ociosa , como si su lugar más apropiado no fuese una pulcra sala de cine, sino un salón de piso compartido o un salón de actos de colegio mayor (preferiblemente masculino) con aroma a porro y litronas a mano. No se corta a la hora de hacer chistes fáciles sobre estudiantes de medicina y mesas de disección, y es generosa en la ración de culos y tetas que caracteriza a cualquier producción española. Es rabiosamente postmoderna sin miedo a la autoparodia: se apropia de materiales de toda clase y condición y los regurgita en una papilla chistosa apta para todos los públicos. Recurre al modelo de torture porn yankee (Saw, Hostel y demás casquería) y lo filtra a través del humor local modelo El Jueves. Ideal para que la pija y el friki la vean juntitos.

Sus responsables, el guionista Paco Cabezas y el director Miguel Martí, se aplican a la labor con total desverguenza. Cuando el cine español ha pretendido rentabilizar algunos de esos subgéneros foraneos sin pedigree cultural reconocido por la inteligentsia patria, como el terror extremo y la comedia freakie, se veía incómodos a sus responsables: buscaban coartadas culturales, o rebajaban el tono de la función para mantener el exceso en unos niveles aceptables. Al fin y al cabo, estaban haciendo cine europeo, que como todo el mundo sabe, es culturalmente superior al de Hollywood. Sin embargo, Cabezas y Martí pertenecen a esa generación entre la treintena y los cuarenta y pocos que están queriendo convertir el frikismo en una marca de distinción cultural, y que nos están soltando artefactos como “Muchachada Nui” o “Los cronocrímenes”

Psicópatas como nosotros.
Con un oficio irreprochable tanto en el guión como en la dirección, Cabezas y Martí se desenvuelven con comodidad por terrenos bastante mal transitados por el cine español: Macarena Gómez crea un delicioso personaje icónico que le sienta como un guante, la dirección artística sirve para crear una estética deliciosamente abigarrada que realza el tono de la película, el todoterreno Carles Gusi firma una fotografía extraordinaria (y nada fácil); aunque destacaríamos especialmente la labor musical, tanto la extraordinaria partitura de Fernando Velázquez como la selección de canciones, absolutamente marciana, pero extraordinariamente utilizada por Martí para evitar que la espiral de exceso no se detenga ni en la banda sonora.

Desde luego, uno está lejos de suponer que los autores de “Sexykiller” pretendieran hacer un estudio sociológico, pero la película resulta un retrato bastante exacto de la sociedad a la que va dirigida. Es frívola, insustancial y desprejuiciada. La muerte es sólo un chiste, las relaciones sexuales son vehículos hedonistas de desarrollo personal, las relaciones personales no aceptan ningún compromiso que pueda limitar la libertad individual. Sobre todo, es divertida, muy divertida, porque al fin y al cabo estamos en una cultura de la diversión en la que todo, ya sea vestirse, follar o matar, tienen que ser divertido.

lunes, 6 de octubre de 2008

Miedo a la oscuridad


Ese es el título de esta curiosa película, que comprende seis cortos de animación de distintos dibujantes, entre ellos el norteamericano Richard Burns ("Agujero negro") en su primera aproximación al cine.
Ideal para Halloween. No creo que se estrene aquí, así que ya sabeis.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Terence Davies


Por cierto, que nadie está informando que el ferstival de cine de San Sebastián le dedica este año una retrospectiva a Terence Davies, con la presencia del realizador británico.

Mala suerte la de este tipo, a quien le ha faltado figurar en el palmarés de algún festival gordo o ¿por que no? alguna nominacion al oscar (cubriendo la cuota del cine "artistico") para conseguir la relevancia que la altura de su cine, desde luego, merece. Quizá esa es la principal razón del prologado silencio artístico del autor, que ahora se ve roto.

A quienes no les de miedo las imágenes poéticas y melancólicas, detenidas como flotando en el aire, harian bien en sumergirse en su demasiado oculta y escasa filmografía.

"Voces distantes" ("Distant voices, Still lives") de 1988, son los recuerdos de infancia del autor, la vida familiar de clase obrera en el Liverpool de posguerra , narrados en un torrente de recuerdos conectados de manera emocional, como si fuera una sesión de psicoterapia. Los rituales familiares (bodas, entierros, bautizos...) y las canciones populares vertebran este retablo de voces lejanas y vidas detenidas, que nos dice más sobre la memoria y sus efectos que sobre la sociedad de la época. Davies se aleja bastante de la corriente socio-realista que domina el cine británico casi desde sus inicios.

Veinte años después, este 2008, ha vuelto a sus recuerdos de Liverpoolpara rodar "Of Time and the City", un documental creado para conmemorar la capitalidad cultural de la ciudad del Mersey que triunfó en la pasada edición de Cannes. Esperemos que este pequeño éxito le abra las puertas a sus nuevos proyectos.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Verónica entre rejas


"El patio de mi carcel", el primer largometraje de la exitosa cortometrajista Belen Macías debería servir para apuntalar la carrera de Verónica Echegui. Aquí se revela cómo esa clase de actriz capaz de sostener ella sola una película, haciendo evolucionar a su personaje con su forma de andar, el timbre cascado de su voz de yonki, su respiración entrecortada y sus miradas cad vez más perdidas.

El film, un melodrama costumbrista carcelario, no es ni mejor ni peor que cualquier película española del año, y contiene todos los tics del citado género: cine verbal más que visual, que deja de lado el empleo de elementos dramáticos como los decorados, el vestuario o el sonido (usados como elementos meramente descriptivos) para centrarse los primeros planos de sus actrices, que estarian mucho mejor si el guión les diera más espacio.

Despues del éxito coyuntural de la Juani, Echegui demuestra ser una actriz de largo alcance. Ahora necesita una película que esté a su altura, o seguirá el camino de la bien remunerada mediocridad de la comedia televisiva.

martes, 16 de septiembre de 2008

Woody Allen por Peter Biskind


Ahora que Woody Allen vuelve a estar de actualidad, ya que este viernes se estrena la que para muchos es la peor película de su carrera, "Vicky Cristina Barcelona", no estaría de más recordar este extenso reportaje que el famoso cronista Holywoodiense Peter Biskind le dedicó en 2005 en la revista Vanity Fair, con motivo del estreno de "Match Point", que supuso por entonces cierto resurgimiento de la decaida carrera del neoyorkino.

Biskind, autor de "Moteros tranquilos, toros salvajes" y de "Sexo, mentiras y Hollywood" es uno de esos reporteros que, en el clásico estilo norteamericano, logra la confianza de su objeto de estudio, que le confiesa cosas no siempre demasiado confesables sobre los momentos más oscuros de su vida personal y profesional.

Ahí van unas muestras:

"He hecho películas bastante decentes, si, pero no algo como "8 y medio", "Los 400 golpes", " El séptimo sello" o "La aventura", películas que elevan el cine al nivel más alto del arte. Si fuera mi profesor, me pondría un aprobado"

"Ya tengo más de setenta, y puede que algún día me salga algo realmente extraordinario, pero realmente, siento que ese nivel de grandeza no está en mi. Porque no veo ninguna evidencia de ella después de una búsqueda muy dura."

"Tener una familia estable está muy bien, pero yo soy capaz de trabajar en condiciones muy inestables, porque soy un compartimentador. Puedo estar escribiendo un guión, y pensando"este es un granchiste, pero si meto este personaje aquí, estropeo el primer acto" Entonces suena el teléfono y es mi abogado que me dice "¿Sabes que están diciendo que le machacaste la cabeza a tu hijo con un martillo?" y yo le contesto: "No, no hice eso". Pero no me paro a pensar "Vaya zorra. Está diciendo por ahí que le machaqué la cabeza a mi hijo con un martillo"

"El mayor grado de compartimetación fue cuando estaba haciendo "Poderosa afrodita", en 1994. No se nos ocurría ninguna actriz para interpretar a mi mujer. Necesitaba una mujer de mediana edad y con un aspecto sofisticado. la directora de casting me dijo "Tendremos que contratar una actriz inglesa, porque no creo que haya ninguna americana que encaje" y yo le dije: "Contratemos a Mia"

Según Allen, el resto de la conversación fue como sigue:

-¿Estas loco?

-¿Por qué? Es perfecta para el papel.

-Estas de broma.

-No, ya sabes, no me molesta en absoluto. Esto es trabajo. Una cosa no tiene que ver con la otra. Ella es muy buena actriz, va a ser muy profesional. Sabrá sus lineas y las interpretará correctamente. No tengo por que relacionarme con ella. No me relaciono con el reparto, de todas formas.

-No te voy a dejar que hagas eso. es la cosa más loca que he iodo en mi vida. "

martes, 9 de septiembre de 2008

sábado, 9 de agosto de 2008

Trailer: "Waltz with Bashir"



Se fue sin ganar ningún premio, pero la gran revelación del último festival de Cannes fue esta cinta de animación israelí que narra la tortura interior de los veteranos de la primera guerra del líbano (allá por los 80) y que resulta ser una dura crítica a la política belicista del estado hebreo.